por Matías Belmonte
Hace cinco años, unos niños llamados Jorgito, Pedrito, Juancito y Marquitos, ayudaban a cualquier persona que se les cruce. Un día estaban en la casa de Juancito y salieron a caminar un rato. Los niños eran muy bondadosos, vieron a una abuelita que estaba cruzando la calle y casi la atropella un auto, pero los niños la ayudaron. Uno frenó el auto, otro ayudó a la abuela y los demás miraban sentados en la vereda.
Pasaron dos meses y fueron todos al circo. En ese momento los payasos se quiebran las piernas practicando un truco, entonces ellos se disfrazaron de payasos y entraron en acción. Saliendo del circo vieron a la familia barbuda. Ellos no querían tener su barba, por eso los niños los llevaron a la barbería. En la barbería no podían cortar la barba porque era muy larga. Los niños ayudaron comprando una motosierra. Finalmente pudieron cortar la barba, “aunque con algunas cortaduras”.
Luego de unos días encuentran en la calle y ven al señor José con su auto, el cual no arrancaba, y los niños ayudaron empujando el auto hasta que arranque. Cuando arrancó casi choca a Juancito pero por esquivarlo se chocó a un perro que estaba haciendo sus necesidades ¡y ahora le salió más caro el arreglo!
Después de tres días los niños van al bosque a jugar con la motosierra. Marquitos se puso a talar árboles, uno le cayó en el estómago a Juancito y le dejó una cortadura de once centímetros. Los niños preocupados lo llevan al hospital en donde muere desangrado. Todos sus familiares y sus amigos lloran en el cementerio por Juancito.
Moraleja: ¡No juegues con herramientas peligrosas!
Hace cinco años, unos niños llamados Jorgito, Pedrito, Juancito y Marquitos, ayudaban a cualquier persona que se les cruce. Un día estaban en la casa de Juancito y salieron a caminar un rato. Los niños eran muy bondadosos, vieron a una abuelita que estaba cruzando la calle y casi la atropella un auto, pero los niños la ayudaron. Uno frenó el auto, otro ayudó a la abuela y los demás miraban sentados en la vereda.
Pasaron dos meses y fueron todos al circo. En ese momento los payasos se quiebran las piernas practicando un truco, entonces ellos se disfrazaron de payasos y entraron en acción. Saliendo del circo vieron a la familia barbuda. Ellos no querían tener su barba, por eso los niños los llevaron a la barbería. En la barbería no podían cortar la barba porque era muy larga. Los niños ayudaron comprando una motosierra. Finalmente pudieron cortar la barba, “aunque con algunas cortaduras”.
Luego de unos días encuentran en la calle y ven al señor José con su auto, el cual no arrancaba, y los niños ayudaron empujando el auto hasta que arranque. Cuando arrancó casi choca a Juancito pero por esquivarlo se chocó a un perro que estaba haciendo sus necesidades ¡y ahora le salió más caro el arreglo!
Después de tres días los niños van al bosque a jugar con la motosierra. Marquitos se puso a talar árboles, uno le cayó en el estómago a Juancito y le dejó una cortadura de once centímetros. Los niños preocupados lo llevan al hospital en donde muere desangrado. Todos sus familiares y sus amigos lloran en el cementerio por Juancito.
Moraleja: ¡No juegues con herramientas peligrosas!