por Ignacio Echeverría
Había una vez en un lejano castillo un mago llamado Mandrake. Él vivía con su hermano Meno que también era mago, pero malvado.
Un día Mandrake preparaba una poción para el rey de España, cuando de repente vino Meno y le gritó:
-Hermano, ¿qué haces?
Mandrake le contestó:
-Una poción para mi amigo el rey.
-¿De qué se trata? Dijo Meno
-Es una poción para conquistar a la bella dama de la cual está súper enamorado. Contestó Mandrake.
-¿Quién es esa dama? Dijo Meno.
Mandrake dijo: -Eso sí que no lo sé, no me lo ha dicho.
Al pasar las horas la poción ya estaba terminada y Mandrake había quedado con el rey en encontrase a las dos de la madrugada, para mostrarle la bella dama y para que le entregue la poción. Pero Mandrake estaba muy cansado ya que había trabajado muy duro. Meno como malvado que era le dijo: -Yo se la llevo. Y Mandrake le dijo: -Dale, haceme ese favor.
Meno quería ir porque quería ver la hermosa dama y robársela tomando él la poción.
A la una de la madrugada Meno partió para encontrarse con el rey. A la media hora llegó y ya estaba el rey esperando. El rey preguntó: -¿Y Mandrake? ¿Dónde está? ¿Porqué has venido tú?
Meno contestó: -Me mandó porque se siente mal.
- Y ¿dónde está la poción?
- Acá, pero mi hermano me ha dicho que primero me muestre a la bella dama y luego te la daré.
-Bueno, mirá para tu izquierda. Ahí está.
Meno miró y dijo -¿Dónde? No la veo.
El rey señaló a la luna y le dijo: -Ahí está, en dos rayos de la luna.
-¿Estás loco vos? Dijo Meno.
El rey dijo: -No, bueno, dame la poción que quiero que ella me ame.
-Toma tonto. Dijo Meno.
El rey tomó la poción y de la luna salió la mujer más hermosa del mundo y la besó y Meno se quedó sorprendido y desde ese momento Meno decidió buscar una mujer y ser bueno.
Había una vez en un lejano castillo un mago llamado Mandrake. Él vivía con su hermano Meno que también era mago, pero malvado.
Un día Mandrake preparaba una poción para el rey de España, cuando de repente vino Meno y le gritó:
-Hermano, ¿qué haces?
Mandrake le contestó:
-Una poción para mi amigo el rey.
-¿De qué se trata? Dijo Meno
-Es una poción para conquistar a la bella dama de la cual está súper enamorado. Contestó Mandrake.
-¿Quién es esa dama? Dijo Meno.
Mandrake dijo: -Eso sí que no lo sé, no me lo ha dicho.
Al pasar las horas la poción ya estaba terminada y Mandrake había quedado con el rey en encontrase a las dos de la madrugada, para mostrarle la bella dama y para que le entregue la poción. Pero Mandrake estaba muy cansado ya que había trabajado muy duro. Meno como malvado que era le dijo: -Yo se la llevo. Y Mandrake le dijo: -Dale, haceme ese favor.
Meno quería ir porque quería ver la hermosa dama y robársela tomando él la poción.
A la una de la madrugada Meno partió para encontrarse con el rey. A la media hora llegó y ya estaba el rey esperando. El rey preguntó: -¿Y Mandrake? ¿Dónde está? ¿Porqué has venido tú?
Meno contestó: -Me mandó porque se siente mal.
- Y ¿dónde está la poción?
- Acá, pero mi hermano me ha dicho que primero me muestre a la bella dama y luego te la daré.
-Bueno, mirá para tu izquierda. Ahí está.
Meno miró y dijo -¿Dónde? No la veo.
El rey señaló a la luna y le dijo: -Ahí está, en dos rayos de la luna.
-¿Estás loco vos? Dijo Meno.
El rey dijo: -No, bueno, dame la poción que quiero que ella me ame.
-Toma tonto. Dijo Meno.
El rey tomó la poción y de la luna salió la mujer más hermosa del mundo y la besó y Meno se quedó sorprendido y desde ese momento Meno decidió buscar una mujer y ser bueno.
2 personas leyeron y opinaron:
re super re lindo el cuento!!!
mucha emoción, alería y diverción.
saludosss!!!
Publicar un comentario