por Guillermina Rubianes
Había una vez una familia que vivía en una casa humilde, pero lo que ellos no sabían era que su abuelo materno era una persona muy importante, poderosa y sobre todo millonaria. Excepto Mía: ella lo sabía todo.
Esa persona tan poderosa, importante y millonaria se llamaba Franco Colucci.
Franco estaba muy enfermo y no tenía más familiares que su hija Mía con quien estaba enojado y no se hablaba hacía más de diez años. La razón por la que Mía y Franco estaban peleados era porque Mía se había casado con una persona, de quien Franco creía que no merecía a su hija. Es decir, una persona sin estudios, clase, etc. Ese hombre, a quien Mía creía el amor de su vida se llamaba Miguel Arango.
Tiempo después Franco murió y Mía heredó todo lo que su padre tenía: autos, tierras, propiedades, etc.
Después de ocho meses de la muerte de su padre, Mía decide que ella y su familia deben mudarse a una casa que tenga más comodidades, porque su casa no resiste los cambios bruscos del clima ya que la misma ha destruido su casa varias veces.
Una semana después Mía toma coraje y le cuenta toda la verdad a su familia. La misma entiende la situación y deciden que no pueden vivir en una casa que no saben si se va a destruir con la próxima tormenta. Entonces después de una larga charla, deciden que lo mejor es mudarse a una casa más segura y confortable.
Luego de una semana de vivir en esa maravillosa casa, comienzan a sentir ruidos extraños por la noche. En un momento determinado, Mía y Miguel no pueden dormir por los constantes ruidos que se oyen en la parte superior de la misma. Entonces recorren la casa para ver qué es lo que no los deja dormir. Luego de recorrer y recorrer se dan cuenta que cada vez que caminan más y más, terminan en un mismo lugar, es decir, que caminaban en círculos. Y se preguntan qué es lo que está pasando pero no encuentran la respuesta correcta a esa pregunta. Siguen caminando hasta que llegan a un altillo, se acercan a la puerta, y oyen muy claramente los ruidos que los atormentan. Entran, revisan el lugar y lo único que encuentran es un televisor, muy antiguo, encendido. Miguel se acerca al televisor y extrañamente se introduce en él. Intenta salir pero sus intentos son inútiles. Mía se desespera y comienza a gritar. De la misma desesperación se acerca a sacar a Miguel y ella también queda dentro del televisor. Sus hijos escuchan los gritos, se levantan de la cama y ven a sus padres en el televisor. Miran fijo el televisor y ven como asesinan a sus padres. Su desesperación es terrible, lloran y lloran.
Luego de calmarse llegan a la conclusión de que lo que hizo el televisor fue un embrujo, uno mortal.
Había una vez una familia que vivía en una casa humilde, pero lo que ellos no sabían era que su abuelo materno era una persona muy importante, poderosa y sobre todo millonaria. Excepto Mía: ella lo sabía todo.
Esa persona tan poderosa, importante y millonaria se llamaba Franco Colucci.
Franco estaba muy enfermo y no tenía más familiares que su hija Mía con quien estaba enojado y no se hablaba hacía más de diez años. La razón por la que Mía y Franco estaban peleados era porque Mía se había casado con una persona, de quien Franco creía que no merecía a su hija. Es decir, una persona sin estudios, clase, etc. Ese hombre, a quien Mía creía el amor de su vida se llamaba Miguel Arango.
Tiempo después Franco murió y Mía heredó todo lo que su padre tenía: autos, tierras, propiedades, etc.
Después de ocho meses de la muerte de su padre, Mía decide que ella y su familia deben mudarse a una casa que tenga más comodidades, porque su casa no resiste los cambios bruscos del clima ya que la misma ha destruido su casa varias veces.
Una semana después Mía toma coraje y le cuenta toda la verdad a su familia. La misma entiende la situación y deciden que no pueden vivir en una casa que no saben si se va a destruir con la próxima tormenta. Entonces después de una larga charla, deciden que lo mejor es mudarse a una casa más segura y confortable.
Luego de una semana de vivir en esa maravillosa casa, comienzan a sentir ruidos extraños por la noche. En un momento determinado, Mía y Miguel no pueden dormir por los constantes ruidos que se oyen en la parte superior de la misma. Entonces recorren la casa para ver qué es lo que no los deja dormir. Luego de recorrer y recorrer se dan cuenta que cada vez que caminan más y más, terminan en un mismo lugar, es decir, que caminaban en círculos. Y se preguntan qué es lo que está pasando pero no encuentran la respuesta correcta a esa pregunta. Siguen caminando hasta que llegan a un altillo, se acercan a la puerta, y oyen muy claramente los ruidos que los atormentan. Entran, revisan el lugar y lo único que encuentran es un televisor, muy antiguo, encendido. Miguel se acerca al televisor y extrañamente se introduce en él. Intenta salir pero sus intentos son inútiles. Mía se desespera y comienza a gritar. De la misma desesperación se acerca a sacar a Miguel y ella también queda dentro del televisor. Sus hijos escuchan los gritos, se levantan de la cama y ven a sus padres en el televisor. Miran fijo el televisor y ven como asesinan a sus padres. Su desesperación es terrible, lloran y lloran.
Luego de calmarse llegan a la conclusión de que lo que hizo el televisor fue un embrujo, uno mortal.
2 personas leyeron y opinaron:
Muy bueno Gulle!!!! Espectacular tu cuento, cuanto entuciasmo, ganas de escrivir y la personalidad que le pones al proyecto. segui asi!!
julian 5to "A" Gianelli
Hola hija! lei tu cuento y me gusto mucho... TE FELICITO!! y el próximo que tenga un final feliz!
Te amo! mamá
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