por Yamila Di Iorio
Me llamo Rigoberto Filomena Albamonte, vivo en Buenos Aires con mis tíos porque fui abandonada cuando tenía dos años. Mis tíos tienen una hija llamada Mariana. Una noche Mariana no podía dormir entonces le conté un cuento que dice así.
Un conejo llamado Bufo le dice a un elefante llamado Elvo:
Bufo: -A que yo puedo correr más fuerte y más rápido.
Elvo: -No, yo puedo correr más rápido que un rayo y más fuerte que vos.
B –Entonces hagamos una carrera para demostrarlo.
E – Bueno, pero preparate para perder.
B – No, yo no perderé, yo ganaré.
E – Yo anunciaré la carrera, y dormiré una siesta.
B – Pero ¿no vas a entrenar?
E – ¿Yo entrenar? Si soy el mejor, no necesito entrenar.
B –No te ilusiones, yo voy a ganar.
E – Eso lo veremos.
B – ¿Te parece mañana a las 15 hs.?
E – No, a esa hora voy a la peluquería.
B – Está bien, a las 16 hs.
E – A ver, esperá que me fijo en la agenda… Sí, puedo. Mañana a las 16 hs. preparate para perder.
B – No, vos preparate.
Al día siguiente se prepararon para esa carrera. Todos estaban en sus lugares y comenzaron.
E – Yo doy la largada.
B – No, vos no la das. La doy yo porque vos me vas a hacer trampa.
E – No, yo la daré. Hacés trampa vos también.
B – ¡Yo la doy!
E - ¡No! Yo.
B - ¡No! Yo.
E - ¡No! Yo.
B - ¡No! Yo.
Rigoberto: Basta, dejen de pelear. La doy yo y basta.
E - ¿Y tú quién eres?
B – Sí… ¿quién eres’
Rigoberta – Yo soy Rigoberto, el hada de la envidia.
B – Bueno, das vos pero no hagas trampa.
R - ¿Yo, trampa? ¡Ja! No me hagas reír. ¿Se creen que soy como ustedes?
E – Denle. Largá la carrera.
R – Preparados… listos… ¡Ya!... Dale Elvo corré.
E – Esperá que me peino…
Tiempo después…
B – Ese elefante se cree que me va a superar. Ah, mirá un pocito: voy a saltarlo. Aaay no era un pocito, era un pozo y creo que me desmayé.
Bufo se había caído en el pozo y se había desmayado del golpe.
E – Qué raro, no veo a Bufo. Ah, mirá, ahí está la meta.
R – Cuando Bufo vio a Elvo más adelante salió corriendo rápidamente tropezándose con las piedras y empezó a rodar en dirección a Elvo. De repente se chocaron y llegaron a la meta juntos.
R – Aprendieron una lección.
E – Sí, la aprendimos.
B – Sí, la aprendí y con dolor.
Moraleja: No cuestiones a las personas por sus defectos y por como se ven.
A continuación se publican los cuentos por orden de entrega. Si buscás algún autor en especial, en la columna de la izquierda podés localizarlos alfabéticamente. Después de leer, no olvides dejar tu comentario y tu nombre, así conocemos tu opinión.
Gracias a todos... y a leer!
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LA CARRERA DEL ELEFANTE Y EL CONEJO
miércoles, 4 de junio de 2008
Etiquetas: DI IORIO Yamila
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7 personas leyeron y opinaron:
estubo muy bueno me llevo al corazon
Otro anónimo más por aquí. Parece que tenemos muchos lectores... les pedimos que nos dejen su nombre, así los autores conocen a sus primeros lectores.
Gracias por pasar y comentar!
yami me re gusto tu cuento
hola yami me encanto tu cuento esta re lindo.un diez te sacastee.
rocii
me llego al corazon la primera parte de la chica abandonada (que no se si no es verdad)pero el cuento es igual que el de el conejo y la tortuga nada mas que con un poco de situaciones distintas. El proximo cuento que escribas acelo pero a donde te lleve la imaginacion no te dejes llevar por otros cuetos.
julian 5to "A" colegio San Antonio Maria Gianelli
le leia a mi hermana este cuento y le encanto segu escriviendo.
me llego al corazonn
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