por Francisco Santillán
Un chico estaba leyendo de noche. Fue cuando escuchó un grito desgarrador que venía de la casa de al lado. Él, asustado, llamó a sus padres y con voz temblorosa les contó lo que había oído. Llamaron a la policía y al ver la tardanza, buscaron en la guía un detective privado. No había pasado mucho tiempo cuando golpean la puerta. Se presenta un hombre alto, flaco, con un bigote francés: -Soy Lautaro. Pidió permiso para fumar, la familia accedió y sacó su pipa. Convidándole una taza de café le comentaron de los gritos que había escuchado el chico. Fue entonces cuando decidieron ir a la casa de al lado. Al abrir la puerta encontraron el cadáver del vecino.
Apagó su pipa. Sacó la lupa y se puso a revisar el cuerpo. En él había muestras de lucha y resistencia, se encontraban en las uñas restos de piel, como también cabellos claros. Impresionado por las puñaladas que encontró en el estómago, impactado por es imagen siguió buscando en el lugar. En el cajón del escritorio encontró unos pagarés y una carta anónima muy confusa, escrita en partes en ruso y otras en castellano. Al ser traducida, decía:
Espero que estés disfrutando lo poco que te queda de vida, porque si no me pagás, terminarás sepultado.
Tomó de su saco la carta y se retiró del lugar. Mandó a analizar las huellas digitales de la carta.
Lautaro estaba sentado en su sillón de pensar, con luz tenue, fumando en pipa… deduciendo el caso. Él tenía en claro que fue asesinado porque no había pagado una deuda. Las preguntas eran: qué debía y a quién.
Investigando al vecino, preguntó a qué se dedicaba y descubrió que era un apostador de caballos. Fue entonces cuando decidió contactarse con un amigo ruso para que le diera data de los prestamistas.
Ya analizadas las muestras de pelo, piel y las huellas digitales, todo nos llevaba a Andrev Krutohobisnsky. Este había nacido el 2 de febrero de 1964 en Rusia. Había estado en la cárcel cumpliendo una pena por estafa e intento de homicidio.
Lautaro había tenido un plan para atraparlo: iba a apostar una fuerte suma de dinero a un caballo perdedor y así conectarse con el prestamista Andrev. Dicho y hecho, todo resultó como lo había pensado Lautaro. A los días recibió la carta de amenaza y esa misma noche intentaron atacarlo. Pero los agentes de la policía estaban en su casa esperando la llegada del criminal. Cuando creyeron que el caso estaba resuelto y se le toma declaraciones a Andrev, él era un testaferro del padre del chico, quién armó todo esto y había pagado para que inventen la historia, para librarse de culpa y cargo. El padre tuvo que cumplir una pena de 60 años de prisión por homicidio e intento de homicidio. Ese fue uno de los casos más inquietantes de Lautaro.
Un chico estaba leyendo de noche. Fue cuando escuchó un grito desgarrador que venía de la casa de al lado. Él, asustado, llamó a sus padres y con voz temblorosa les contó lo que había oído. Llamaron a la policía y al ver la tardanza, buscaron en la guía un detective privado. No había pasado mucho tiempo cuando golpean la puerta. Se presenta un hombre alto, flaco, con un bigote francés: -Soy Lautaro. Pidió permiso para fumar, la familia accedió y sacó su pipa. Convidándole una taza de café le comentaron de los gritos que había escuchado el chico. Fue entonces cuando decidieron ir a la casa de al lado. Al abrir la puerta encontraron el cadáver del vecino.
Apagó su pipa. Sacó la lupa y se puso a revisar el cuerpo. En él había muestras de lucha y resistencia, se encontraban en las uñas restos de piel, como también cabellos claros. Impresionado por las puñaladas que encontró en el estómago, impactado por es imagen siguió buscando en el lugar. En el cajón del escritorio encontró unos pagarés y una carta anónima muy confusa, escrita en partes en ruso y otras en castellano. Al ser traducida, decía:
Espero que estés disfrutando lo poco que te queda de vida, porque si no me pagás, terminarás sepultado.
Tomó de su saco la carta y se retiró del lugar. Mandó a analizar las huellas digitales de la carta.
Lautaro estaba sentado en su sillón de pensar, con luz tenue, fumando en pipa… deduciendo el caso. Él tenía en claro que fue asesinado porque no había pagado una deuda. Las preguntas eran: qué debía y a quién.
Investigando al vecino, preguntó a qué se dedicaba y descubrió que era un apostador de caballos. Fue entonces cuando decidió contactarse con un amigo ruso para que le diera data de los prestamistas.
Ya analizadas las muestras de pelo, piel y las huellas digitales, todo nos llevaba a Andrev Krutohobisnsky. Este había nacido el 2 de febrero de 1964 en Rusia. Había estado en la cárcel cumpliendo una pena por estafa e intento de homicidio.
Lautaro había tenido un plan para atraparlo: iba a apostar una fuerte suma de dinero a un caballo perdedor y así conectarse con el prestamista Andrev. Dicho y hecho, todo resultó como lo había pensado Lautaro. A los días recibió la carta de amenaza y esa misma noche intentaron atacarlo. Pero los agentes de la policía estaban en su casa esperando la llegada del criminal. Cuando creyeron que el caso estaba resuelto y se le toma declaraciones a Andrev, él era un testaferro del padre del chico, quién armó todo esto y había pagado para que inventen la historia, para librarse de culpa y cargo. El padre tuvo que cumplir una pena de 60 años de prisión por homicidio e intento de homicidio. Ese fue uno de los casos más inquietantes de Lautaro.
Moraleja: Jugar de manera compulsiva es una enfermedad de naturaleza progresiva que nunca puede curarse, pero que puede detenerse.
20 personas leyeron y opinaron:
hola, bueno aparecio mi cuento!!!
al fin!!
bueno gracias profesora!!!
exitos!
pancho
Viste... ya iba a llegar. Espero que invites a mucha gente a leerlo, así podés leer sus apreciaciones.
Saludos!
me dijeron que me tenes miedo
no mentira!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!soy el anterior...................anonimo..........................
hola..
bueno, nose como se le ocurren estas cosas
viniendo de pancho no me extraña.
me voy.
saludooss....!!
Omii
hola pancho
la verdad me impresiono las descripciones q haces y lo q escribis jeje
Muy buen cuento
saludos!!
bueno...q decir... emmm t copaste con las descripiones xp,el cuento muyyy medio va no se si yo escribo q hare no?xp buhe loco chau
Pamchooo!!..
estaaa ree buenoo el cuemto :)
Oseaa...quee raroo voss..inteligemte(?? jajajaj 8)
te quiiero muchoo boludoo :) ahhree
jajajja
limda pagina...
besoo (K)
hola Panchoo !! Tanto tiempo!!!..bueno lindo cuentoo..( de suspenzo, q raroo ! )
Bueno besotes y te quiero muchoo...
Pao....:)
emm q te puedo decir ¬¬ arre mala (A
mm esta bueeno el cuento aunq no entendi la ultima parte ahahahha :P
tskm (:
bsiitoss chikitoooo .. na.. on cariño :P
Jii:$
era.. con cariño pero no me salio la C (:
Hola Panchito, muy bueno y con un final inesperado.
Un abrazo Hernan
Me gusto la idea de la profesora es una forma de estimular a los chicos.
Lindo cuento... te felicito! =)
Mamá
Holaaa pancho
la verdad... muy bueno
el cuento eh!
te felicito
salu2
Exelente cuento. Cuanta creatividad, drama y al mismo tiempo diversion te felicito.
julian 5to a
hola q bueno pancho me gusto el cuento muy divertido y y gracioso bueno.
t felicito!!!!
"chau salu2"
"agustin maturi"
"6to A"
hola q bueno pancho me gusto el cuento.
"t felicito"
"agustin"
"6to A"
Vos si que vas a ser un gran historiador!! Te felicito!!!
Lucre
muy buen cuento pancho!!
segui asi!!
la proxima ves q lo lea porahi lo termino de entender
jaja
bsitoss!!
saludoss
:)
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